jueves, 13 de octubre de 2016

FUEGO EN EL MAR/ FUOCOAMMARE****

Título original: Fuocoammare. Director: Gianfranco Rosi. Guión: Gianfranco Rosi. Intérpretes: Actores no profesionales. Fotografía: Gianfranco Rosi. Producción: Coproducción Italia-Francia; Stemal Entertainment / 21 Unofilm / Cinecittà Luce / Rai Cinema / Les Films d'Ici / Arte France Cinéma. País: Italia, Francia. Año: 2015. Duración: 110 min. Género: Documental, inmigración. Público: Todos.

Gianfranco Rosi (Sacro GRA) dirige este documental centrado en el drama de los refugiados que llegan a la isla siciliana de Lampedusa, toda una metáfora de los sueños, esperanzas y desgracias de miles de emigrantes. 



El punto más meridional de Italia se ha convertido desde los años 90 en un importante punto de desembarco de inmigrantes ilegales procedentes de tierras africanas y oriente medio. En estos veinte años han muertos más de veinte mil personas, ahogadas en sus costas mientras trataban de alcanzar Europa, para así encontrar un refugio que los aleje de la guerra y el hambre. Samuel vive en la isla, tiene 12 años, va a la escuela, le gusta tirar con la honda e ir de caza. Le gustan los juegos de tierra, pese a que todo a su alrededor habla del mar y de los hombres, mujeres y niños que intentan cruzarlo para llegar allí. 



Gianfranco Rosi escribe y dirige este documental, un relato cercano, dado que pasó varios meses viviendo en la isla mediterránea, grabando la historia, la cultura y la realidad cotidiana de un total de aproximadamente 6.000 personas que actualmente forman parte de la población local. Fuocoammare sigue la estela de Taxi Teherán, 2015 el drama iraní protagonizada y dirigida por Jafar Panahi.  Este documental se adentra en el drama de aquellas personas que arriesgan sus vidas para llegar a esa soñada Europa. Se han cumplido las previsiones de la crítica, que destacaban este comprometido proyecto como uno de los trabajos más notables de una edición de la Berlinale llena de claroscuros en la que pocos títulos han conseguido destacar. Rosi sigue sumando premios a una carrera brillante, este Oso de Oro se une al León de Oro de Venecia que logró por Sacro GRA en 2013.


Un poema imaginativo e impactante de uno de los fenómenos que avergüenzan a Europa, abordado sin debate, sin confusiones semánticas entre 'inmigrante' y 'refugiado’. Rosi se acerca al epicentro del drama migratorio desde la zozobra y la melancólica contemplación, para mostrar el drama como es. Se ha acercado al funcionamiento orgánico de una comunidad isleña y, sobre todo, ha conseguido trascender la tozuda frialdad de las cifras para comprender la constricción y perplejidad entre la cotidianidad de los lugareños y  la tragedia de los recién llegados.

Las secuencias desgarradoras de las operaciones de rescate son un dramático e impactante documental de observación llena de humanidad en primera línea de la crisis de los refugiados. Logramos conocer a fondo cómo se distribuyen los míseros “pasajes” de las vulnerables embarcaciones cargadas de seres humanos. Los que han pagado 1500 dolares, o los de 1000 dolares…y así distribuyéndose en pisos, hasta sumar más de 250 personas. Las voces de los guardias de costa “Vuestra posición, amigo”, las contestaciones llenas de miedo, angustia y desprotección. Cómo llegan a las costas italianas (como a tantas costas del mundo) encadenados, atados, hacinados, intoxicados con el humo del motor, golpeados y humillados. Así es la travesía de miles de personas hacia Europa en las bodegas de la muerte.



El relato es aún más sobrecogedor porque sabemos que hasta la fecha, y según los datos de ACNUR, han sido rescatados 303.049 personas y 3.521 han muerto. Aunque sólo se cuentan aquellos cuyo cuerpo aparece. Muchos mueren en el intento y son arrojados al agua. Otros cuerpos son amontonados en las barcas a la espera del rescate. Da igual si son hombres, mujeres o niños. Han sobrevivido al letal paso por el desierto, que hizo su criba sobre las dunas, y ya no se detienen ante el mar, aunque sea la primera vez que lo ven.
También sabemos que los traficantes esperan, con miles de personas en las playas, a que haya un día sin viento y con pocas olas. Cuando llega, aún de noche, embarcan a la vez a miles de inmigrantes y refugiados. Lo hacen a palos, armados con gomas de butano para arrearles como ganado. Al fondo, el resplandor de las grandes plataformas petrolíferas ilumina el horizonte. "Esas luces son Italia. Están a cinco horas de distancia. Dirigíos allí". La mentira calma a los viajeros.



Escogen a uno de ellos que hable inglés, en cada uno de los barcos, y le dan un teléfono satélite con un número memorizado: el del centro de coordinación de salvamentos de Roma. "Espera cinco horas de viaje y luego llama. Di que os estáis hundiendo". Ese, el que se presta a hacer la llamada, viajará gratis. Muchos morirán en el intento sin marcar ese número porque no superan las primeras grandes olas de alta mar. Luego sus cuerpos aparecen sobre la arena de las playas.

Fuocoammare acaba de recibir justamente en el 2016 Festival de Berlín el Oso de Oro (Mejor largometraje) y en 2015 Premios David di Donatello:  4 nominaciones  incluyendo mejor película y director. Fue presentada en la Sección Perlas del 64 Festival de Cine de San Sebastian.

jueves, 22 de septiembre de 2016

EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS***
EDUARD FERNÁNDEZ, CONCHA DE PLATA AL MEJOR ACTOR
CRÓNICA DE LA 64 EDICIÓN DEL FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN

Director: Alberto Rodríguez. Guión: Alberto Rodríguez, Rafael Cobos (Libro: Manuel Cerdán). Intérpretes: Eduard Fernández, José Coronado, Carlos Santos, María Etura, Emilio Gutierrez Caba, Luis Callejo, Mireia Portas y Alba Galocha. Fotografía: Alex Catalán. Música: Julio de la Rosa. Productora: Zeta Cinema / Atresmedia Cine / Atípica Films / Sacromonte. País: España. Año: 2016. Duración:123 min. Género: Thriller de espionaje, basado en hechos reales. Público: Adultos.
La fascinación universal por las historias de pícaros, ha llevado al gran director Alberto Rodríguez a meterse a contar una compleja historia con complejo entramado y complejos personajes. La historia de lo que ocurrió en el “Caso Roldán” y el papel que jugó Francisco Paesa, una rocambolesca historia de la baja y sucia política española de los 90.


Francisco Paesa es caleidoscópico: hombre de negocios, banquero en Suiza, traficante internacional de armas, gigoló, playboy, diplomático, aventurero, estafador y agente secreto. Un espía. Ocurre que Paesa es traicionado por el gobierno y se ve obligado a huir del país. Cuando regresa al cabo de los años, todo ha cambiado: está arruinado, es incapaz de poner en marcha cualquier negocio – su fama de timador le precede - y su relación con Gloria, su pareja en los últimos quince años, parece que toca a su fin. En estas circunstancias, recibe la visita de Luis Roldán (exdirector de la Guardia Civil), y su mujer, quienes le ofrecen un millón de dólares para ayudarles a salvar 1.500 millones de pesetas (las pesetas anteriores a los actuales euros desde el 2000), sustraídos de las arcas públicas.

Rodríguez es un director curtido en otras películas de factura impecable y justamente premiadas (La isla mínima, 2014), que en esta ocasión aborda la corrupción política y la corrupción económica a través de la óptica de dos personajes de la época: Francisco Paesa y Luis Roldán. Sinvergüenzas que pararon las rotativas de los periódicos en más de una ocasión y que, a lo largo de la película, se ocultan, desaparecen y vuelven a aparecer. Unidos por cientos de millones de pesetas provenientes de las comisiones ilegales y de los fondos reservados de Interior, y separados por un maletín lleno de documentos que el ex director de la Guardia Civil nunca suelta de su mano. Roldán cree que es su salvaconducto para negociar su futuro pero, finalmente, pasará a manos de Paesa. La única persona que salió vencedora del caso Roldán es Francisco Paesa: está alejado de la cárcel, blanqueado judicialmente y con doce millones de euros en una cuenta corriente de un banco de Singapur.

                Coronado, Fernández, Santos y Callejo 

Un narrador sirve de nexo de la trama, imaginando el protagonismo que nunca tuvo un ex piloto de Iberia, Jesús Guimerá, convertido en el filme en Jesús Camoes. Empezando con la fuga de Roldán en 1994, el pasaje más trepidante y corrupto de la reciente historia de España, Rodríguez lo convierte en el guía de una trama de patio de Monipodio cervantino. Guimerá se erige en la película en uno de aquellos historiadores ambulantes medievales, que tiene la facilidad para fabular historias tanto en la ficción como en la vida real. Paesa siempre lo trató como un mercenario que ejecutaba sus órdenes sin rechistar.

El espía lo conocía desde la etapa de éste en el Batallón Vasco Español (BVE), pero jamás exhibió ante él una mueca de cariño ni de gratitud. Incluso, lo dejó fuera de las exequias como al resto de sus allegados, cuando en 1998 “se hizo el muerto” en Bangkok con una esquela publicada en la prensa por su hermana. El hombre de las mil caras permaneció desaparecido hasta finales de 2004, cuando una agencia de detectives británica lo localizó en Luxemburgo.

Rodríguez nos cuenta las múltiples facetas del personaje. Paesa espía: con el plan más brillante de la lucha antiterrorista, en la que consiguió vender a ETA dos misiles SAM-7, con unos microchips ocultos en el fuselaje, que acabó en la conocida como Operación Sokoa. Y Paesa cómplice de asesinato: su incursión en el lodazal de los GAL (crímenes de Estado) cuando intentó presionar a una testigo que iba a declarar ante Garzón. Alguien que pretendía proteger a sus jefes y amigos del Ministerio del Interior y de La Moncloa, que habían colaborado en la perpetración de 27 asesinatos, aquellos que “portaban chequera y no armas”. Así era la España de las tinieblas. Quizás a la película le falte alguna imagen del interior del complejo de La Moncloa donde entonces moraban las X del entramado, el presidente Felipe González y el vicepresidente Narcís Serra. A los que se suma un personaje que ya se movía por las sombras del poder, José Enrique Serrano, secretario general de la Vicepresidencia del Gobierno y, hoy día, convertido en uno de los negociadores del líder del PSOE en pro de la regeneración y la transparencia política.

                    Paesa/Fernandez en acción

Uno de los muchos aciertos del director es la definición de los personajes de la película, dotados de gran credibilidad: Fernández/Paesa, Santos/Roldán (el ex director de la Guardia Civil) o Coronado/Camoens/Guimerá. El trabajo de los actores es espectacular, logran meterse en la piel de Paesa, Roldán y Guimerá con acierto. Tampoco podemos olvidarnos de Marta Etura –que borda el personaje de Nieves/Blanca-, Luis Callejo, Emilio Gutiérrez Caba, Mireia Portas y Alba Galocha, en su primera película. Rodríguez, con su Hombre de las mil caras, nos introduce en un nuevo género cinematográfico. Si en la literatura existe la novela picaresca habría que convenir que Rodríguez ha logrado lo que podríamos definir como el cine de picaresca. Traslada a los personajes al patio sevillano de Monipodio y los convierte en los personajes cervantinos de Rinconete y Cortadillo. No se equivoca porque Roldán y Paesa siempre se movieron en un mundo de trileros.

Paesa tiene finalmente la habilidad de anguila: coge el dinero y corre fuera de España, sin que nadie lo impida. Y, lo más chocante, sigue en libertad hasta la fecha gastándose el botín. Roldán se equivoca cuando en varias ocasiones lo amenaza: "Está esposado a mi. Si caigo yo cae usted conmigo". Pero la historia no acaba así: se estrella él y Paesa se queda con su dinero y con el maletín del chantaje. 

Luis Roldán, patético, corrupto, finalmente perdedor, afirma “Solo hice lo que hacían los demás”. Roldán impostor, con infinito poder y ladrón de 1.900 millones de pesetas, que se limita a recordar que su caso no era insólito, que le dejaran tranquilo disfrutar de un robo generalizado porque todos estaban pringados.


Los diálogos son inteligentes, los personajes inquietantes por aquello de reales y vivos todavía, hay secuencias memorables en una trama compleja y difícil de tratar, pero que te captura. Una película buena y desigual, que merece premios, pero no llega a la perfección de su obra redonda La isla mínima donde consigue que respiremos salitre, angustia y miedo del sur ancestral por todos los poros.


jueves, 2 de junio de 2016

THE FIRST MONDAY IN MAY****
Se estrenó en el Festival de Cine de Tribeca el 13 de abril de 2016, y  Madrid Fashion Film Festival (http://www.madridfff.com/es/) acaba de realizar la premiere en España el pasado 31 de mayo.


La película dirigida por Andrew Rossi sigue al curador jefe del MET, Andrew Bolton mientras examina el debate sobre si la moda debería ser considerada arte o no, la tarea de un museo centenario como el MET, y también explora la relación entre la alta moda y las celebridades en la gala del MET. Se trata de un análisis del trabajo en torno a una magna y sugerente exposición China: Through The Looking Glass, inspiradora tanto como la cultura milenaria que protagoniza esta lectura nueva, a través de personalidades notables como Wong Kar Wai, director artístico de la exposición; Baz Luhrmann, consultor creativo para la gala del MET; Andre Leon Talley de Vogue; Harold Koda, ex curador a cargo del Instituto de vestuario; Thomas Campbell, director del Museo Metropolitano de Arte, y cómo no el trabajo que requiere organizar la gala con la alfombra roja más importante del mundo de mano de Anna Wintour, que ordena de manera incansable el cometido que otra persona tendría que realizar en exclusiva.(http://www.firstmondayinmay.com/)



Dado que el evento es co-organizado por Vogue, la película también sigue a la editora en jefe omnipresente de la revista, Anna Wintour, mientras ella y la directora de proyectos especiales Sylvana Ward Durett planean una de las noches más importantes para la industria de la moda mundial.  La directora de Vogue USA, es desde hace años la organizadora de esta gala benéfica en el MET (The Metropolitan Museum of Art) que tiene como finalidad recaudar fondos para el museo, pero también demostrar de alguna manera que la moda tiene cabida en un museo por tratarse de un arte. Es una de las citas del año en la que se concentran más famosos, muchos de ellos convocados por las grandes casas de moda y la organización y montaje de la exposición es una tarea realmente ardua. En este documental vemos todos los preparativos para la gala del año pasado con temática china. Nuevos conceptos para museos abiertos, más sociales, más comunicativos, y para la industria de la moda en el siglo XXI.


Pero no solo de Anna Wintour vive el MET, podemos ver a Andrew Bolton, comisario de estas exposiciones y director de moda del museo, que adora su trabajo y que no duda en trasladarse a cualquier rincón del mundo para descubrir lo que realmente sirva de documentación para una pieza determinada. Por la opinión de Anna Wintour pasa absolutamente todo: desde la decoración de cada sala hasta los platos que se servirán en la cena o el orden de las mesas. “El Met Ball es como la Super Bowl de los eventos sociales de moda” afirma en el video André Leon Talley, exeditor de Vogue y ojo derecho de Anna. “Es como una película de Fellini” sostiene Madonna. Lo que es innegable es que la mujer de acero de la revista de moda americana sabe cómo sacarle partido a una de las noches más mediáticas del mundo de la moda, desde que en 1999 tomase el mando de la gala, las recaudaciones derivadas de ella y destinadas al Costume Institute del Museo Metropolitano de Nueva York han batido récords históricos.


Las anécdotas se suceden en casi todo el documental: prueba de manteles y decoración en la propia casa de Anna, el altísimo caché de Rihanna para asistir a un evento benéfico o las personas que están invitadas pero que todos desean que no asistan. También un divertido Pharrell Williams, Rihanna jugando a sorprender, Kanye West bastante pasota y las decoraciones florales más espectaculares vistas hasta el momento. El film es realmente recomendable, sobre todo si sientes pasión la moda.

Como recordaran la gala del MET del año pasado fue una de las más comentadas, ya que tenía un tema algo sensible, y también debido a su prohibición de los celulares y las redes sociales, para ver trailer de la película, aquí puede seguirse el enlace (https://www.youtube.com/watch?v=MRFCVG85X_s).

Manus x Machina: Fashion in an Age of Techonology es el título de la exposición y la gala de este año 2016. La influencia de la tecnología en la moda se ve reflejada en el evento que cuenta con padrinos de la talla de Idris Elba, Taylor Swift y el director de diseño de Apple, Jonathan Ive. 


Andrew Bolton, the curator of the Costume Institute at the Metropolitan Museum of Art, in “The First Monday in May.”


miércoles, 1 de junio de 2016

FÁTIMA***


Premio César 2015 a Mejor Película, Premio al Mejor Guion adaptación y Premio Mejor Actriz revelación para la joven actriz Zita Hanrot. Fátima es una madre coraje, mujer inmigrante de 44 años que vive en Lyon junto a sus dos hijas: la rebelde adolescente de quince años Souad (Zita Hanrot) y Nesrine, que a sus dieciocho años acaba de comenzar la carrera de medicina. Fátima no sabe hablar bien francés y está preocupada por el futuro de sus hijas, que son su orgullo y alegría, pero también la causa de que pierda el sueño. Para poder pagar sus estudios trabaja sin descanso como limpiadora, pero un día sufre un accidente que le obliga a guardar reposo. Entonces aprovechará ese momento para escribir a sus hijas en árabe, para así poder decirles todo aquello que nunca ha podido expresar en francés. Un texto lleno de intensidad y lirismo que llega a emocionar.

La pregunta compleja sobre lo que significa ser mujer musulmana e inmigrante en Francia no puede contestarse con una película, pero Fátima, del director francés de origen marroquí Philippe Faucon, intenta responder ofreciendo más interrogantes que certidumbres, a través de una narración abierta y llena de nobleza que intenta salir de la diversas encrucijadas que propone poniendo por delante la ternura y honestidad de su protagonista. El guión es un texto sencillo, cuyos mimbres dramáticos se apoyan en esos pequeños conflictos y erosiones cotidianas -que se resuelven en ocasiones como derrotas y en otras como triunfos- que vive una mujer madre coraje para dos hijas muy distintas, dos modelos de francesas de segunda...

Una mirada humana y optimista sobre la inmigración de origen magrebí en Francia,  que trae un poco de esperanza en estos tiempos en los que el terrorismo oscurantista religioso  se alza como una amenaza contra la tolerancia y la integración.

Adaptación de la novela autobiográfica de Fátima Elayoubi,  la película de  Philippe Faucon nos habla de una madre que trabaja como mujer de la limpieza y consagra su vida a sus dos hijas, para darles una educación y un porvenir.

               Soria Zeroual, Zita Hanrot, Kenza Noah Aïche 


Esta película supone la consagración en la carrera de Philippe Faucon, cineasta que tiene en su haber películas como “El amor”, “Samia”, o “La desintegración”. Una coherente  filmografía en la que ha abordado desde perspectivas muy diversas temas siempre relacionados con la inmigración.

FÁTIMA
Título original: Fatima. Director: Philippe Faucon. Guión: Philippe Faucon, Yasmina Nini-Faucon, Mustapha Kharmoudi y Aziza Boudjellal, y basado en la obra autobiográfica de la escritora Fatima Elayoubi. Intérpretes: Soria Zeroual, Zita Hanrot, Kenza Noah Aïche, Chawki Amari y Edith Saulnier. Producción: stiqlal Films / Arte France Cinéma / Possibles Média / Rhône-Alpes Cinéma. Fotografía: Laurent Fenart. País: Francia. Año: 2015. Duración: 79 min. Género: Drama. Público: Adultos.

lunes, 23 de mayo de 2016


LOBO (THEEB)****

1916, desierto de Wadi Rum, Jordania. Mientras en Europa se suceden los combates de la Primera Guerra Mundial, y se desata la guerra en el Imperio Otomano, un oficial británico y un guía, Marjie, irrumpen en mitad del desierto de Arabia con el objetivo de llevar a cabo una extraña misión. Allí viven los descendientes de un gran jefe de tribu, muerto ya, donde Hussein inicia y educa a Theeb, su hermano casi adolescente, en una valerosa comunidad beduina, tradicional y aislada.



Hussein se ofrece por honrar la memoria de su padre a acompañar a los recién llegados por el terreno, a cuyas inclemencias habituales se añaden las amenazas de distintos asaltantes y grupos de revolucionarios y de mercenarios, colectivos que se han radicalizado desde que apareciera la amenaza del ferrocarril. Theeb, su hermano, les seguirá sin permiso, acompañando a los hombres en un peligroso viaje en busca de un misterioso pozo de agua en la antigua ruta de los peregrinos, y que cambiará su vida.



Pocos habrían reparado en una cinta jordana si la Academia de Hollywood no la hubiera situado entre sus predilecciones de cara al próximo Óscar a la mejor película de habla extranjera. Ocurre muy de vez en cuando, pero en ocasiones hay que dar las gracias por descubrirnos títulos y cinematografías casi desconocidas. Theeb, la última joya encontrada a tiempo, es una película de aventuras en el sentido más puro del término, un western árabe, sin diálogos de relleno, sin planificaciones escénicas espectaculares y sin subtramas que despistan. Basta el desierto y el alma para hacerla grande. Logra tenerte en vilo desde el principio hasta el fin.



Aquí sólo importa la lucha que se establece entre un niño y el desierto hostil con sus infinitos pobladores en el que intenta sobrevivir. El impacto se produce al ver cómo transcurre su curiosidad de niño hasta su iniciación adulta a través de las lecciones de la traición y lealtad, responsabilidad, madurez y pertenencia a una estirpe de hermandad y valor. La película sorprende por su impecable y exótica atmósfera (la orografía de sus escenarios convierte la historia en una peculiar histórica épica rocosa y desolada), y por su inteligente acercamiento a los instintos humanos. Theeb es la película que rodaría Kiarostami si se atreviera a pisar los dominios del thriller con sangre, sudor y arena. El director novel Naji Abu Nowar imparte una lección de cine por la síntesis, las elipsis y la descripción de personajes. El hombre, su capacidad de resistencia y su habilidad a la hora de hacer daño a propios y a ajenos, convertidos en el epicentro de una experiencia cinematográfica que se queda pegada a la piel.




Magnífica película, que ha ganado el Premio BAFTA 2016 al Mejor Debut de un Escritor, Director o Productor Británico (Naji Abu Nowar (Director y Guionista) y Rupert Lloyd (Productor), y en elFestival de Venecia 2014 el premio a Mejor Director (Seccion Orizzonti).

LOBO (THEEB)****
Título original: Theeb. Dirección: Naji Abu Nowar Guión: Naji Abu Nowar y Bassel Ghandour. Intérpretes: Lane Jacir Eid, Hassan Mutlag, Hussein Salameh, Marji Audeh, Jack Fox.  Productores: Bassel Ghandour y Rupert Lloyd. Fotografía: Wolfgang Thaler. Música: Jerry Lane. País: Jordania, Reino Unido, Emiratos Árabes, Qatar. Género: Aventuras. Thriller. Duración: 95 min. Año: 2014. Público: Todos.

miércoles, 11 de mayo de 2016

FULL OF GRACE


Director: Andrew Hyatt. Guión: Andrew Hyatt. Intérpretes: Noam Jenkins, Bahia Haifi, Kelsey Asbille, Merik Tadros, Taymour Ghaz, Eddie Kaulukuku. Producción: Justin Bell, Terence Berden, Jon Michael Kondrath. Diseño de producción: Christian Snell. Fotografía: Gerardo Madrazo. Montaje: John Lange. País: EE.UU. Año: 2015. Duración: 83 min. Público: Todos.


Una única voz femenina que canta casi con sollozo contenido un Kyrie y un Sanctus medieval, compuesto por una de las mujeres más interesantes del siglo XIII, Hildegarda Von Bingen.

Una mujer a la que se busca instintivamente para encontrarse consigo mismo y con Él. Un protagonismo claro y rotundo porque es la Madre. Tiene su misma sangre. La primitiva comunidad tiene Madre.
La vuelta a los orígenes, al momento más embrionario, donde se contiene todo y desde el que desarrolla todo sin contaminantes. La llamada.  

Esta película de autor, original e independiente, relata la intuición de María de que no le queda mucho tiempo. Retirada en un lugar tranquilo, a ella acude Pedro en búsqueda de respuestas. Han transcurrido varios años desde la resurrección de Jesús y sus seguidores están creciendo a un ritmo de tal calibre que los apóstoles necesitan de un guía. Pero Pedro, asustado, necesita parar, pensar y volver a comprender. Sólo María es capaz de darle la paz que necesita.

               Noam Jenkins y Bahia Haifi en Full of Grace

Un guión adaptación de las Escrituras (Hechos, Cartas de Pablo y Pedro), con producción sencilla pero de gran profundidad. Un zasca al racionalismo que lleva a "conocer" pero ser selectivo para no querer conocerle a Él. La descripción de la profunda paz a pesar de la constante del sufrimiento, de la cuesta arriba, "porque sólo así somos receptivos" de las cosas más profundas, casi parafraseando a C.S. Lewis.

La persistencia de la luz envolvente y desde dentro, que hace ver el mundo de otra manera. La belleza del mundo. La referencia a Terrence Malick. La belleza serena. La belleza real.

Algo que es fácil preguntarse es por qué no murió la madre antes del hijo: pudo ser de otra manera; pudo morir como el padre, antes. Pero no: a ella no se le ahorra nada, le toca todo. Y era la llena de gracia.


La historia se va tejiendo con sus últimos recuerdos, como un tapiz de nudos tupidos, de soles y sombras. Lo más humano y lo más divino. No es un una vida fácil para nadie pero menos si manejan entre sus manos una novedad verdaderamente alegre que cambia el mundo.

Esta película es grande en su extrema sobriedad. Hasta es sobria la muerte en parihuelas, los rostros serenos, la mirada sutil al cielo. No hay sentimentalismo en ningún pasaje, no hay ñoñería. La pura verdad. Merece la pena verla.


      El director y guionista Andrew Hyatt dirigiendo a Bahia Haifi

                              Cartel

lunes, 21 de marzo de 2016


LUCES DE PARÍS***


Brigitt (Isabelle Huppert) y Xavier (Jean Pierre Darrousin) viven en Normandía y se dedican a la ganadería vacuna. Ella es una sencilla mujer de campo soñadora mientras que él vive por y para su trabajo, tiene los pies en la tierra, ocupado en sus vacas. Tras la partida de sus hijos, el peso de la rutina se le hace a Brigitte cada vez más difícil de sobrellevar. Un día, en un arrebato de locura, se va a París sin decir nada. Xavier se da cuenta entonces de que quizá la esté perdiendo, y que su relación de pareja está amenazada de verdad…


Brigitte, aunque sin ser consciente del todo, siente una constante tensión, el desgaste acaba por amenazar su vida. Una fiesta en la vecindad le lleva a conocer al joven Stan. Y un buen día decide hacer una escapada a París y encontrarse con él. En un golpe de interpretada lucidez, se larga del campo. Dos días de libertad en la capital, durante los cuales se encontrará con el chico de la fiesta y aparecen otros personajes en su vida, otras experiencias. El ritmo, la pincelada, el retrato emocional que realmente interesa.

 “Luces de París” es una comedia agridulce y sencilla, que entretiene y se hace posible y creíble gracias al talento interpretativo de sus dos protagonistas, Isabelle Huppert y Jean-Pierre Darrousin, dos personajes impecables. Se trata de una comedia doméstica sin complicaciones, con toques kitsch en el inicial concurso de belleza bovina, especie de metáfora existencial sobre los problemas de la pareja, el amor, el adulterio y la reconquista, porque tiene un final moderadamente feliz. ¿Conseguirán reencontrarse? ¿Y cómo reinventarse, después de todos estos años? La reconquista requiere, a veces, caminos difíciles…El director Fitoussi describe con paciencia los mil detalles de una relación consolidada pero que precisa una sacudida, un redescubrimiento y vuelta al asombro.
             Isabelle Huppert es Brigitte en Luces de París

Como un estribillo (ritournelle), y como ocurre tan a menudo en la vida de casi todas las parejas, el amor y el desamor van y vienen, a veces cruzándose y resolviendo situaciones no deseadas, a veces en paralelo como esas líneas que caminan hacia el infinito y nunca se volverán a tocar. La gran prueba del amor y la lealtad es el tiempo y que el núcleo fundamental, querer quererse por encima de todo, esté siempre intacto. Venir siempre.
Geniales Isabelle Huppert y Jean Pierre Darrousin

Marc Fitoussi (Francia, 1974), antes de convertirse en cineasta, estudió inglés e historia del arte, para recalar al Conservatorio Europeo de Escritura Audiovisual como escenógrafo antes de afincarse en los Estados Unidos, donde estudió puesta en escena y la dirección de actores en la Universidad de los Ángeles. Es a finales de los años 90 cuando debuta su carrera. Sobre sus primeros cortometrajes, firma a la vez el guión y la realización, lo que se convierte en una constante en la gran mayoría de sus películas. Sus primeros cortometrajes le permiten, también, trabajar con actores reconocidos. Bombón a la pimienta (Bonbon au poivre) – 2005, obtiene el reconocimiento por el sector: el film es nominado a los César.
LUCES DE PARÍS***
Título original: La Ritournelle. Director: Marc Fitoussi. Guión: Marc Fitoussi, Sylvie Dauvillier. Intérpretes: Isabelle Huppert, Jean-Pierre Darroussin, Michael Nyqvist, Pio Marmaï, Marina Foïs, Audrey Dana, Anaïs Demoustier, Pio Marmai, Audrey Dana, Clèment Lètayer. Producción: Caroline Bonmarchand. Distribuidora: Surtsey Flims. Fotografía: Agnés Godard. Música: Tim Gane, Seán O´Hagan. País: Francia. Año: 2014. Duración: 98 min. Público: Adultos.